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ANDALUCÍA

Andalucía, por mucho que te maltraten tú siempre serás la mejor y más grande de mi amada España. De la flor me gusta al nardo, de los mártires la cruz, de las naciones España y de todas las regiones españolas, Andalucía, me gustas tú. Me dicen mis amigos que voy a cumplir 30 años y aún no me han visto nunca enamorado, ¡qué sabrán ellos! Yo estoy enamorado casi desde que nací. Enamorado de mi pueblo, Castillo de Locubín, con sus calles estrechas e inclinadas; la calle de la Amargura se llama la calle donde yo nací. Sus verdes olivos, sus huertas con árboles frutales todas muy bien cuidadas – sus almendros, sus cerezos, cuando estos están en flor – qué gusto da verlo volando desde el cielo desde mi avioneta. Y allí arriba La Camuña, fiel centinela, siempre vigilando dispuesta a salir en defensa de su amada pueblo; parece como si dijera “meteos con él y veréis lo que es bueno, abriré un gran agujero y dejaré salir todas las aguas subterráneas que por aquí dentro circulan”. Alcalá, A...
EL INSOMNIO Pobrecita mi vecina que se pasa toda la noche sin poder dormir... ¿Pobrecita, por qué? ¡Vosotros no sabéis lo que son para mi esas noches de divertidas! Rezo, oigo radio, veo televisión... Y después me salgo a mi terraza, la luna es tan grande y brillante que se ve casi mejor que de día. La miro y ella me sonríe porque también está desvelada, tampoco duerme como yo. En la calle hay un silencio absoluto, reina la paz y se vive con mucha tranquilidad y serenidad. Con el nuevo alumbrado que nos ha puesto el alcalde, se ve tan bonita la calle... Mis plantas brillan con el resplandor de la luna y corre una brisa muy muy agradable. En esto que un trasnochador viene dando voces por la calle, a mi me dan ganas de decirle: - Pero oye, ¿es que piensas que la calle es tuya? Pero no le digo nada, y poco a poco se va apagando el eco de su voz. Otra vez vuelve a reinar el silencio y la paz en nuestra calle, pero entonces viene un motorista con su moto, con el escape ...
Queridos lectores,  Espero que estéis disfrutando de esta Navidad con vuestros seres queridos y que tengáis un muy feliz año nuevo. ¡Un abrazo!
LA LUCIÉRNAGA Don Pedro fue el abuelo, el Señor Pedro el padre, Pedrito el hijo y el nieto Periquín. Este último era un niño muy pulcro, se lavaba las manos constantemente, le gustaba mucho su aseo personal y por ello la madre estaba encantada. Por las noches, cuando terminaba su cena se iba enseguida al cuarto de baño, se lavaba sus dientes, su cara, sus ojos, se lavaba muy bien sus manos, se ponía su pijama y salía: - ¡Mamá, yaaaa! Entonces iba la madre, lo acostaba, lo arropaba y rezaba todas las noches un Padre Nuestro con él, el Jesusito de mi vida y el Ángel de mi Guarda. Entonces el niño hacía como si tuviera mucho sueño, la madre le apagaba la luz y se marchaba. Enseguida él se volvía a levantar, corría las cortinas, subía las persianas y abría totalmente la ventana, porque le gustaba mucho contemplar las estrellas desde su cama. Entonces dejaba volar su imaginación...Veía una carroza toda hecha con estrellas, y tirada con dos caballos blancos que tenían alas, en...

EL POLI Y LA GITANA

Pasaba todos los días bajo aquella ventana cuando iba o venía de la comisaría, y raro el día que no oía cantar aquella voz tan potente, tan bonita y tan fina; se paraba unos segundos a escucharla, y al día siguiente, otra vez igual, ¿es que estaba siempre cantando esta chiquita? Un día preguntó en el bar de enfrente: - ¿Quién vive ahí en ésa casa? Y el dueño del bar le contestó: - La solterona Nicolasa, mire, aquella que sale ahora mismo por la puerta - La mar, ¡que tía más fea!- dijo el policía. Y luego pensó "¿Cómo es posible que salga una voz tan bonita de ésa mujer?" La verdad es que después de esto perdió interés y ya a penas se paraba cuando la oía cantar. Un día estaba de servicio cuando vio venir un coche a todo gas, le hizo un alto y lo paró: - Vamos a ver, ¿a dónde vas tan deprisa, niñita? -¿Deprisa?, pero señor Guardia, si yo iba normal. - ¿Normal? Tenías que ir a ochenta e ibas a ciento veinte, y encima ibas hablando. - ¿Hablando con quién...

UN SUEÑO

UN SUEÑO Terminaba de tomarme el café que suelo tomarme todos los días después de la comida, estaba bastante aburrida, cuando cogí el mando de la televisión y no había nada que me gustara, entonces me dije: "¡Me voy a ir de excursión, voy a llegar hasta el final a ver que hay en las últimas cadenas!" Y créanme, llegue casi hasta la Antártida, pero antes de llegar allí pues encontré un programa que me gustó bastante. Estaban hablando del cerebro, con sus ictus, sus derrames cerebrales... Y después siguieron con los ojos: tensión ocular, glaucoma y otros, así fueron bajando hasta llegar al aparato digestivo. Lo revisaron todo, y al fin terminaron hablando de lo bueno que es el dormir, tanto que para la piel es el mejor cosmético que existe y el más barato, y yo me dije: "¡Y qué hago yo aquí, ahora mismo me voy a dormir la siesta hoy que es domingo y no espero a nadie!" Me fui y me acosté y me quedé dormida enseguida, cosa que es muy rara en mí, y entonces empecé ...

LA MOSCA Y LA PANADERA

LA MOSCA Y LA PANADERA ¡Pobre Adolfina!, no se sentó en la silla, no...¡se derrumbó al ver el estropicio que habia armado!. Habia roto el vaso de la batidora, dos o tres vasos, dos tazas, tres o cuatro platos y hasta una coctelera, y todo para atrapar aquella mosca, pero como la mosca era mas lista que ella siempre se le escaba, y encima Pánfilo su marido le decia: - ¡Pero si es que eres medio tonta!, ¿tanto cuesta comprar un bote de insecticida y hacer que se lo trague entero la mosca? - No Pánfilo no, no es tan sencillo como tu crees, yo echo insecticida por todas partes, caen en los dulces se me intoxica la clientela y adiós mi negocio. - ¿Y si haces una tortita y la pones impregnada en insecticida?, pero le echas mucha azúcar. - Tampoco porque la mosca es muy lista y a lo mejor la anda toda pero no la pica, pero si se llena todas sus patitas y luego va posándose en todo lo que pilla. El loro, que desde su jaula observaba y escuchaba todo le dijo un dia: - Ay señora Adolfi...